📖 336 páginas 📖
Sinopsis:
"Una torre que se alza sobre la llanura mesopotámica hasta tocar la bóveda del cielo. Dos hombres que alcanzan un grado de inteligencia tan alto que se asemejan a dioses. La prueba de que las matemáticas carecen de sentido. Un lenguaje alienígena que permite a quienes lo leen expandir su consciencia a lo largo del tiempo. La cábala y la teoría de la preformación se combinan en una Inglaterra victoriana salida de nuestros sueños, o de nuestras pesadillas. Ante la llegada de los metahumanos, la ciencia humana se ve reducida a una nota a pie de página. En un universo donde Dios existe sin que quepa ninguna duda, ¿es posible no amarle? Y si pudieras programarte para ignorar las apariencias, ¿te arriesgarías a perder toda percepción de la belleza humana?
Este libro de Ted Chiang me ha gustado mucho (aunque quizá algo menos que el que leí anteriormente por ser más denso en algunas partes). Todas las historias son muy interesantes y me han hecho cuestionarme creencias y pensamientos, preguntarme qué haría yo en esas situaciones y no tener clara la posición que elegiría, sobre todo en cuanto al último dilema. Un breve repaso a las historias (con spoilers):
- La torre de Babilonia: esto me lo vi venir. Me encantó que, tras topar con la parte de arriba del todo, saliera por debajo, en un bucle sin fin.
- Comprende: me gustó mucho ver la evolución del protagonista y como llega al punto de poder comunicarse con su "enemigo" sin hablar porque han desarrollado tal inteligencia que los propios gestos faciales, cambios corporales y hormonales hacen que entiendan perfectamente lo que quiere decir la otra persona. Y ya el duelo final de mente a mente... brutal.
- Dividido entre cero: pobre mujer, descubriendo que cualquier número es igual a cualquier otro número diferente y, en consecuencia, que nada tiene sentido. Me ha llamado la atención el final, cuando el marido le va a decir que la entiende perfectamente y se da cuenta de que, siendo él una persona muy empática (como te cuentan durante la historia), no le puede decir eso a ella porque realmente no entiende como se siente y ella lo sabe.
- La historia de tu vida: este me ha gustado mucho. Al principio, pensé que la mujer estaría en medio de algún tipo de viaje en el tiempo o algo así, porque le quería contar a su hija una cosa en el futuro y decía que nunca tendrá esa oportunidad. Me encanta cuando descifra el lenguaje alienígena y se da cuenta de que la forma de escribir (y de pensar) de ellos implica que ya saben tanto el principio como el final de lo que va a ocurrir, por tanto, conocen el presente y también el futuro. Y ella aprende a ver el mundo de ese modo y, por tanto, le pasa eso mismo. Es como si todo el tiempo estuviera viviendo todo su presente y su futuro a la vez. Muy interesante.
- Setenta y dos letras: nunca me habría imaginado que en una historia se pudiera mezclar la reproducción humana con la impresión de una palabra. Que una cosa pudiera influir en la otra. Me parece genial, muy original. El debate que se suscita me recordó a El cuento de la criada: que procreen los poderosos, que de los pobres ya hay demasiados. Salvo cuando queden muy pocos como para que tengamos que hacer sus trabajos, entonces les volvemos a dejar que se reproduzcan... Madre mía, y el tío se queda tan ancho. Menos mal que, al final, el investigador bueno descubrió como hacer que se pudiera procrear y que la siguiente generación también pudiera y así hasta el infinito.
- La evolución de la ciencia humana: ufff, qué duro este, ¿qué papel tiene un científico cuando no está al nivel de la ciencia actual? ¿Se puede seguir considerando científico? ¿No sería como cualquier persona de a pie? Pero entonces, ¿solo los metahumanos pueden hacer ciencia? ¿Y si deja de ser "ciencia humana", de preocuparse por las cuestiones que preocupan a los humanos? ¿Eso es bueno o malo? Porque quizá podría solucionar problemas que no llegamos ni a percibir pero, por otro lado, puede dejar de solucionar cosas que sí nos generan un problema en el momento actual. Es muy interesante. Y el más corto. Me deja ahí con todas las incógnitas.
- El infierno es la ausencia de Dios: este me ha resultado muy curioso por como describe la "lógica" de ir o no al cielo, sobre todo, en cuanto a que el que ve la luz celestial va al cielo (y luego resulta que es mentira). Es el que menos me ha gustado, de todos modos.
- ¿Te gusta lo que ves?: Este es de los que más me han gustado. Me parece que es un debate sin fin. He estado de acuerdo casi con todos los argumentos que se han presentado tanto a favor como en contra de crear una agnosia específica para que la belleza no nos influya tanto. Un debate muy de actualidad (¿dejará de estarlo algún día? Apuesto a que no).
Me ha gustado mucho que añada al final unas anotaciones sobre cómo se le ocurrió la idea de cada relato.

No hay comentarios:
Publicar un comentario