Sinopsis:
En la década de los noventa, una niña de once años reside con su familia en la Demo, una lóbrega urbanización de «una cincuentena de chalets grises alineados como lápidas». En su casa hay cuatro habitaciones: la suya, la de su hermanito Gilles, la de sus progenitores y «la de los cadáveres», ocupada por los trofeos de caza de un padre cuyos imprevisibles ataques de ira han convertido a la madre, a los ojos de la niña, en una «ameba». El único apoyo afectivo de esta muchacha de imaginación desbordante, dotada de un talento innato para las matemáticas y la física, es el pequeño Gilles, de seis años. Juntos esperan cada día la llegada de la camioneta de los helados mientras juegan entre coches abandonados o visitan a Monica, una excéntrica cuentacuentos del vecino bosque de los Colgaditos. Un día cualquiera, sin embargo, un brutal accidente destruye su mundo y ya nada volverá a ser lo mismo.
Me ha gustado este libro bastante más de lo que pensaba, así que lo he leído rápido. No era lo que esperaba, aunque tampoco sabía qué tenía que esperar, solo que era thriller, una temática que me gusta.
Me parece que está escrito de una forma ágil porque se lee fácilmente y el argumento y personajes no son difíciles de seguir (aunque tiene algunos errores de ortografía y gramática básicos... pero pocos). Pero si no eres una persona a la que le gusten las descripciones de sucesos sangrientos quizá este libro no te guste: aunque tampoco es que esté plagado, en algunos puntos es bastante explícito en esto.
Si eso no te importa, te lo recomiendo.
Para terminar voy a comentar algunas cosas con spoiler, así que cuidado: