miércoles, 25 de marzo de 2026

El conde de Montecristo

👳 Mi valoración: 10 sobre 10 ⛵
📖 1144 páginas 📖

Sinopsis:


    Este libro me ha enganchado muchísimo y me ha resultado bastante fácil de leer, cosa con la que no contaba al ser un libro que lleva tanto tiempo escrito. Es largo pero no tiene relleno: todo lo que se narra son cosas interesantes que influyen en la trama y hay muchos giros argumentales. Es cierto que la mayoría de las cosas se ven venir porque es bastante evidente hacia donde va la novela, pero aun así engancha y mantiene el interés del lector porque realmente —al menos yo— lo que queremos en esta novela no es que nos sorprendan sino que sabemos (o intuimos) lo que va a ocurrir y queremos llegar a ese punto para ver cuál es la reacción de los personajes. El final es, quizá, lo que menos me ha gustado.

"Quien no hace nunca preguntas es el que mejor sabe dar consuelo".

    Entrando más en detalles (así que cuidado con los spoilers):

    De los personajes, mi favorito (aparte del conde, por supuesto) es Noirtier. El viejo es genial, me he imaginado cada una de sus caras cada vez que aparecía comunicándose con alguien. Y listo como el hambre. El abate Faria también me parece extraordinario y me generó mucha ternura la relación que establece Edmond con él.

    Eduard es el que peor me ha caído; solo entiendo su existencia como una pista que nos deja el autor para que lo relacionemos con Benedetto al darnos cuenta de que la semilla de Villefort parece estar maldita para con los hijos (no así la hija, que la pobre no puede ser más buena). La verdad es que no me dio mucha pena cuando la madre lo mató, aunque pensé que la señora no había obrado bien porque ¿qué culpa tiene el hijo de que la madre sea una asesina?

    Caderousse también me genera sentimientos encontrados porque no es ni bueno, ni malo. Se mueve en la fina línea de "no he hecho nada malo pero tampoco he impedido que otros lo hicieran". Al final, siempre termina poniéndose de perfil y permitiendo que los demás hagan lo que consideren, sea por conveniencia o por temor.

"Perdono siempre un error, nunca una negligencia o un olvido".

    Los personajes que adopta el conde de Montecristo para que no se le reconozca se me hacen "pocos", en el sentido de que hacia la mitad del libro hay gente que ya relaciona a Simbad, el marino con lord Wildmore y no sé si con el abate Busoni o con otro. La cuestión es que si la gente habla mucho entre ella, al final, van a descubrir que son la misma persona. Acepto que la comunicación no es como ahora de fácil y rápida, pero me ha dado la sensación de que todo su ocultismo podría haberse ido al traste en cualquier momento por ese descuido que —me da la sensación a mí— tiene al usar a sus alter ego.

    Respecto al final, no me ha gustado del todo la forma en que acaba porque pensé que el conde se iría en busca de Mercedes y, siendo los dos libres y queriéndose, terminarían viviendo juntos con Albert y Haydée como hijos. ¡Para una vez que quiero un final feliz! La relación del conde con Haydée no acabo de verla (y es lo que entiendo que va a ocurrir con lo que comentan al final) porque la veo más como a su hija que como a su mujer, pero bueno, quién sabe...

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