¿Estabas en el tren de las 8.04? ¿Viste algo sospechoso?
Rachel, sí
Rachel toma siempre el tren de las 8.04 h. Cada mañana lo mismo: el mismo paisaje, las mismas casas… y la misma parada en la señal roja. Son solo unos segundos, pero le permiten observar a una pareja desayunando tranquilamente en su terraza. Siente que los conoce y se inventa unos nombres para ellos: Jess y Jason. Su vida es perfecta, no como la suya. Pero un día ve algo. Sucede muy deprisa, pero es suficiente. ¿Y si Jess y Jason no son tan felices como ella cree? ¿Y si nada es lo que parece?
Tú no la conoces. Ella a ti, sí.
Este libro me ha enganchado bastante más de lo que me esperaba, porque había oído comentarios de todo tipo: gente que decía que el libro era muy bueno y gente que decía que era del montón. Me lo he leído en cuatro o cinco días, pillando un fin de semana en medio en el que prácticamente lo único que hice fue leer. Así que con eso queda claro que, en principio, lo recomiendo, a no ser que no te guste la novela negra, claro.
Al principio, no sabía muy bien por dónde iban a ir los tiros. Ya se me habían presentado todos los personajes y no sabía realmente de qué iba el libro. Pensaba que la ropa que había en la vía sería la clave... hasta que desapareció Megan. Ahí dije "vale, ahora es cuando empieza". Y creo que la autora ha conseguido confundirme hasta casi el final (hasta el momento en el que decidió ir soltando pequeñas pistas que te hacen sospechar de alguien en quien no pensabas).
Mis hipótesis eran las siguientes: primero, pensé que Megan se habría fugado o bien que su marido le habría hecho algo, pero casi que descartaba lo del marido por ser demasiado evidente. Luego, llegué a pensar que Rachel le había hecho algo al confundirla con Anna, y que por eso Rachel no se acordaba, porque estaba reprimiendo el recuerdo de haber hecho algo muy malo.




















